miércoles, 20 de febrero de 2013

Mis Juegos y Mi Hobby: Playstation

Por aquellas fechas la cosa estaba bien clara, o te gustaba Sega o te gustaba Nintendo, y en el mejor de los casos, ambas. Aunque yo había sido un usuario de las consolas de Sega, tanto de su 8 bits como de Mega Drive+Mega CD también había podido hacerme con una Super Nintendo y disfrutar de un montonazo de juegos que me habían robado el corazón, sobretodo de third parties como Capcom y Konami. Así que cuando se empezaron a anunciar la nueva generación de máquinas que iba a llegar mi decisión estaba clara: Una Ultra 64 se vendría a casa conmigo el primer día, decisión que se basaba en el hecho de que seguramente todas las thirds volverían a centrarse en la consola de Nintendo, el supuesto precio económico que iba a tener la máquina  y el haber probado el arcade de Crusin' USA, que se decía estar  basado en las  SPECS con las que iba a contar la máquina y haber quedado bastante impresionado con él. 


Pero, poco a poco, esta decisión fue cambiando debido a numerosos factores. El primero de ellos tal y como lo recuerdo es ver una lista de desarrolladoras que iban a apoyar a la nueva consola de Sega, Saturn, y al nuevo proyecto de Sony, estando entre ellas todas las antes mencionadas Capcom y Konami más alguna nueva con títulos que para mi tan importantes eran como, por ejemplo, el nuevo Street Fighter o otra entrega de Dragon Ball. 

Otro factor que me hizo decantarme cada vez más por la que iba a ser la nueva máquina de  Sony fue poder probar de primera mano la recreativa de Ridge Racer en uno de los salones recreativos que había en Port Aventura -ahora convertidos en tiendas de Souvenirs-. Y si Cruisin' USA me dejó impresionado, la recreativa de Namco de dejó alucinado totalmente, era increíble ver aquella fluidez, lo impresionante de sus escenarios y sus cámaras, el control, la música...Decididamente necesitaba tener una PSX en casa, el único problema, lo mucho que iba a tener que ahorrar para conseguirla. 
Durante todo el verano del 95 la cosa no hizo más que empeorar. Por un lado, publicaciones como Super Juegos empezaron a analizar todos los lanzamientos de la consola y hacerle reportajes al sistema y todos ellos obtenían valoraciones excelentes y que dejaban en mal lugar a las primeras impresiones de juegos de Sega Saturn como Virtua Fighter y Daytona USA.



La gota que colmó el vaso de forma definitiva no fue otra que el vídeo de promoción que se regalaba con una de esas SuperJuegos llamado "Abre tu mente al poder de Playstation" y que durante poco más de un cuarto de hora nos hablaba de la máquina y sobretodo, de lo más importante, sus juegos, enseñando trozos de jugabilidad de multitud de títulos que iban a llegar para la consola. Recuerdo lo flipado que estaba con aquel vídeo y como cada día -cada día- me lo miraba un par de veces religiosamente como los niños aquellos que se miran una película de Disney una vez tras otra. Cierto es que apostar por Playstation era una apuesta arriesgada ya que no era Sega ni Nintendo, que corría el riesgo de elegir una máquina que se quedase sin apoyo third y que encima tenía un mando la mar de raro...Pero tenía que ser mía. 



Así, en Noviembre de 1995, un par de meses después de su salida en el mercado español me dirigí a una tienda "oficial" Sony (y lo pongo entre comillas porque sobretodo era una tienda de fotografía donde también tenían algunos televisores y minicadenas Sony) que había en mi ciudad junto a mi padre para comprar la máquina junto a un juego. Recuerdo estar en la tienda un buen rato dudando de si llevarme a casa Ridge Racer o bien Battle Arena Toshinden, ya que era por aquellas fechas, y todavía lo soy, bastante fan del género de repartir yoyas. Al final el recuerdo de la recreativa de Namco se impuso y, después de dejarme en la tienda más de 77.000 pelas de la época marché feliz como unas castañuelas a casa.

El momento en que llegas a casa con una consola nueva es algo especial y mágico y sólo aquellos que están metidos en el mundillo y lo aman de verdad saben la sensación que es entrar por la puerta con ansia, dirigirte al cuarto y empezar a desempaquetarla dejando los plásticos y cajas en cualquier lugar y enchufando los cables tan rápido como se puede, pero manteniendo un poco de control, como un ansia comedida y reprimida. La recreativa en casa, así me sentí al probar el juego. Si con Mega Drive y super Nintendo había tenido experiencias cercanas a los salones arcade con cosas como Streets of Rage o Street Fighter, con Playstation el feeling era real. Aquello era tal cual lo había jugado tanto meses antes o incluso mejor, con más coches, más músicas -increíble el audio de la maquinita en cuestión- y más opciones. Y era mío, para disfrute personal y privado de un servidor.



Recuerdo los días siguientes sólo dedicándole horas y horas al jueguecito de marras y al disco de demos que venía con la máquina, jugándome hasta la extenuación la demo de Reload, Wipeout y sobretodo Battle Arena. Pasaría más de un mes hasta que en Navidades pudiese hacerme, por fin, con el juego completo, Rapid Reload -al que le tengo un cariño brutal y algún día se llevará un retro-análisis-, Tekken y Air Combat. Por aquel entonces todos mis compañeros de instituto se preguntaban por qué carajo había comprado una consola de Sony, con un mando tan raro, en lugar de haberme decantado por SegaSaturn o esperado a la nueva consola de Nintendo. Era difícil de explicar, pero cuando llegabas a casa y te ponías a jugar con ella sabías que no habías errado. Más tarde ese mismo año llegó a casa Street Fighter Alpha y Discworld, con los que pasé uno de los mejores veranos de vicio que recuerdo, para acabar el año con Dragon Ball y Crash Bandicoot. Y la cosa no había hecho más que empezar.



Es ahora, cuando miro atrás, que me doy cuenta que las máquinas de Sony llevan ya con nosotros casi veinte años, más tiempo del que Sega pasó acompañándonos como fabricante de hardware, y que se han convertido en un emblema de la industria, un vehículo imprescindible para disfrutar de un estilo de juego que no podríamos haber tenido sin ella.  No es que ame especialmente sus máquinas, en realidad me parecen grandes decepciones* en cuanto a lo que calidad de fabricación se refiere, pero sí que me parecen el mejor vehículo que ha existido en los últimos lustros para disfrutar de los juegos que más me llenan y una filosofía de juego que más casa con mis gustos.

Si miráis la foto del revés, es la cara de un oso robot.


Por eso, hoy, me sentaré bien apalancado en el sofá, delante de la tele con una buena bolsa de patatas y bebida para asistir a la presentación de Playstation 4 al mundo. Porque es un día de celebración, ya que significa que podremos disfrutar de esa filosofía durante, al menos, un lustro más. Grande Sony.

*Mierdas. 

5 comentarios:

  1. Impressionant!!! Les sensacions k explikes el mateix k vaig sentir jo....... Ayyyyy akesta botifa on la vas comprar.... M'enrecordare tota la vida.....

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    1. I no se porqué escogí esa tienda para comprar la consola y no otra donde acostumbraba a ir a comprar juegos y máquinas. Quizás porque al ser tienda oficial Sony pensaba que tendría más garantía. A saber.

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  2. Oooh! Muy bonito, esas sensaciones de estrenar consola son mágicas!

    Yo me aferré a mi megadrive y a la play llegué más tarde (en el 97), pero la disfruté muchísimo hasta hace unos meses que mi lector murió (normal, le di demasiada guerra con todo tipo de CDs de dudosa procedencia), pero fue un consolón con juegos inolvidables...

    Me gustará leerte esa entrada sobre el Rapid Reload, pedazo de arcade "a lo Gunstar Heroes" que pasó desparecibido por la moda poligonal.

    Lo de la cara del oso buenísimo xD

    Un saludo!

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    1. Hay varias consolas de las que tengo el recuerdo grabado a fuego de llegar a casa y abrirlas, Mi primera consola, Master System, Mega Drive al quedar aluciando por su poderío, Playstation por lo comentado en la entrada y Dreamcast por la que hice campana en clase para poder ir a comprarla.

      Todas las demás, sí, han tenido su momento, pero no tan mágico como estas cuatro.

      De Rapid Reload en cuanto me lo rejuegue de nuevo -a ver si me acuerdo de los patrones de los jefes- le escribo una entrada.

      Gracias por comentar!

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  3. muy buen articulo! playstation es toda una marca en la industria. yo disfruto de todas las consolas. pero las de sony son mis favoritas. saludos

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